Garance: la nueva película lésbica que ha hecho llorar (y aplaudir durante 12 minutos) en Cannes

Hay algo muy bonito en imaginar a una sala entera de Cannes puesta en pie durante doce minutos seguidos aplaudiendo una película sobre una mujer rota, perdida, enamorada de otra mujer, y tratando de sobrevivir a sí misma.

Doce minutos. Eso es exactamente lo que acaba de pasar con Garance —titulada internacionalmente Another Day—, el nuevo drama romántico francés dirigido por Jeanne Henry, que se ha convertido en una de las sensaciones inesperadas del Festival de Cannes 2026.

Garance no parece la típica película lésbica diseñada para quedar bien en un catálogo de festival. Tiene pinta de ser de esas historias intensas, desordenadas y un poco dolorosas que te dejan pensando varios días después.

Adèle Exarchopoulos vuelve a Cannes… y vuelve a enamorar a mujeres

La protagonista es Adèle Exarchopoulos, que ya forma parte de la historia del cine lésbico desde La vida de Adèle, aquella película que traumatizó emocionalmente a media comunidad lésbica mientras la otra mitad fingía estar “bien” después de verla.

En 2013, Adèle ganó la Palma de Oro junto a Léa Seydoux y se convirtió en la actriz más joven en recibir ese reconocimiento en Cannes.

Ahora vuelve al festival con un personaje completamente distinto, pero igual de magnético.

Garance es una joven actriz parisina que siente que su vida se le está escapando entre los dedos. Vive ahogada entre castings, relaciones pasajeras, ansiedad y alcohol. Todo mientras intenta cuidar a su hermana pequeña enferma y entender qué hacer con Pauline, una mujer que aparece justo cuando ya no parece quedarle demasiada energía para enamorarse de nadie.

Y ahí está probablemente lo más interesante de la película: el romance lésbico no aparece como “tema”, sino como parte natural de la vida de una mujer que está intentando reconstruirse.

Mucho París triste, deseo y crisis existencial

Por lo que se ha contado desde Cannes, Garance mezcla drama emocional con una atmósfera casi íntima, muy francesa, muy de personajes que fuman demasiado, toman decisiones cuestionables y miran por la ventana como si acabaran de descubrir el sentido de la existencia.

Las primeras críticas hablan de una película muy física y emocional, donde el deseo y la vulnerabilidad tienen muchísimo peso. Deadline destacó especialmente la intensidad de la interpretación de Exarchopoulos y el vínculo con Pauline, mientras otros medios hablan de una historia sobre mujeres intentando mantenerse a flote cuando todo alrededor parece derrumbarse.

Y honestamente… apetecen muchísimo las películas lésbicas que dejan de intentar ser “correctas” o perfectas y simplemente muestran mujeres complejas, contradictorias y reales.

En Cannes las ovaciones son casi un deporte olímpico. Pero doce minutos siguen siendo muchísimo tiempo.

Según medios estadounidenses como Deadline, Garance recibió hasta ahora la reacción más entusiasta del festival. La película compite además por la Palma de Oro y por la Queer Palm, el premio dedicado al cine LGTBIQ+.

Y aunque ya sabemos que Cannes puede ser muy intenso para todo —allí aplauden incluso películas de tres horas donde una señora pela patatas en silencio—, lo cierto es que cuando una película conecta así suele notarse.

Especialmente cuando la protagonista es Adèle Exarchopoulos teniendo química romántica con otra mujer en pantalla. Porque eso, aparentemente, sigue siendo un género cinematográfico en sí mismo.

Apunta en tu agenda: Garance se estrena en cines el 23 de septiembre.

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