Pues resulta que mientras nosotras seguíamos llamándolas “novias”, Sophia Bush y Ashlyn Harris llevaban más de un año siendo esposas.
La actriz de One Tree Hill y Grey’s Anatomy y la exfutbolista de la selección estadounidense se casaron en secreto durante el verano de 2025, cuando llevaban aproximadamente un año juntas. Pero tampoco nos llevemos las manos a la cabeza: en tiempo lesbiano, un año de relación equivale aproximadamente a cinco años heterosexuales.
Así que todo en orden.
Y han conseguido algo bastante extraordinario teniendo en cuenta que hablamos de dos mujeres famosísimas: que nadie se enterara de la boda.
Hasta ahora.
Sophia Bush ha revelado el matrimonio en sus nuevas memorias, And I Will Tell You Mine: Notes from a Life in Progress, que se publicarán el próximo 27 de octubre. Vogue ha adelantado en exclusiva el fragmento en el que la actriz cuenta cómo ella y Harris decidieron casarse y ha hablado con las dos sobre una boda que tuvo bastante poco de gran evento de celebrity y muchísimo de familia.
Y quizá por eso nos gusta todavía más.
La decisión llegó después de que ambas hubieran hablado muchas veces sobre casarse. Según relata Bush en sus memorias, finalmente llamaron al ayuntamiento, hicieron los trámites necesarios y pocos días después se presentaron allí absolutamente eufóricas.
Después llegó el plan.
Bush llamó a su mejor amiga, Nia, porque el siguiente fin de semana iban a llevar a los niños al norte del estado de Nueva York. ¿Por qué no añadir una boda al viaje?
Nia se convirtió en la oficiante y el resultado fue exactamente lo contrario de una boda multitudinaria. Estaban los hijos de Harris, Sloane y Ocean, algunos de sus seres más cercanos y poco más.
Los niños pudieron correr y jugar durante la celebración. Recogieron flores de la propia finca y Sloane las llevó en la mano. Por la noche terminaron asando malvaviscos.
Nada de cientos de invitados ni una boda diseñada para Instagram.
Harris la describe como un día sin presión. Y Bush recuerda precisamente eso como una de las cosas más especiales de la experiencia.
Una boda para ellas antes que para los demás.
Algo especialmente significativo para dos mujeres que llevan buena parte de su vida adulta siendo observadas públicamente.
Harris ha jugado al fútbol ante decenas de miles de personas y fue dos veces campeona del mundo con Estados Unidos. Bush tenía apenas 21 años cuando One Tree Hill la convirtió en una estrella internacional.
Las dos saben bastante bien lo que significa que una parte de tu vida deje de pertenecerte por completo.
Por eso esta vez decidieron guardársela.
Primero se lo contaron a quienes querían
Y consiguieron mantener el secreto durante más de un año.
Después de casarse, en lugar de publicar una exclusiva inmediatamente, Bush y Harris fueron viajando y contando personalmente la noticia a sus familiares y amigos.
Solo después de haber podido compartir ese momento con la gente que querían decidieron que había llegado el momento de hacerlo público.
Y Sophia Bush tenía además un motivo bastante sencillo. Estaba cansada de llamar a Ashlyn “mi pareja”. “Eres mi mujer”, le dice a Harris durante la entrevista con Vogue. Y reconoce lo increíble que le resulta poder decirlo por fin en voz alta.
Perdonadnos, pero aquí hemos hecho un pequeño awww colectivo.
De amigas a enamoradas
Bush y Harris se conocían desde 2019, aunque durante años fueron amigas.
Su relación cambió durante 2023, cuando ambas atravesaban procesos de separación. Bush se estaba divorciando de Grant Hughes y Harris terminaba su matrimonio con la también futbolista Ali Krieger, con quien comparte la crianza de Sloane y Ocean.
La relación sentimental entre Bush y Harris se hizo pública en 2024.
En abril de aquel año, después de meses de especulaciones sobre su vida privada, Sophia decidió contar su historia en primera persona en un extenso artículo para Glamour.
Allí explicó que nunca había esperado encontrar el amor dentro de aquel grupo de amigas que se había convertido en una red de apoyo durante sus respectivas rupturas.
También habló públicamente por primera vez de su orientación sexual.
Bush explicó que siempre había sentido su sexualidad como un espectro y utilizó públicamente por primera vez la palabra con la que ella había decidido identificarse.
Tenía 41 años.
“Me ha llevado 41 años llegar hasta aquí”, escribió entonces al hablar de la alegría que sentía en esa nueva etapa de su vida.
Y Ashlyn ya estaba en ella.
“La visibilidad importa”
Hay otra razón por la que ambas han decidido contar ahora algo que consiguieron proteger durante tanto tiempo.
La visibilidad.
Harris explica a Vogue que hacer pública su boda no tiene que ver únicamente con ellas dos. Saben lo que tienen y no necesitan demostrarlo, pero son conscientes de que todavía existen jóvenes LGTBI que viven escondidos o sienten que no tienen un lugar.
Y creen que ver historias como la suya puede ayudar a crear ese espacio.
No es un discurso que aparezca de repente con la boda.
Sophia Bush forma parte actualmente de la junta directiva de Human Rights Campaign, una de las principales organizaciones estadounidenses de defensa de los derechos LGTBI, y Harris ha desarrollado durante años trabajo público en torno a la igualdad, los derechos LGTBI y la igualdad de las mujeres en el deporte.
Así que han hecho algo bastante bonito.
Primero protegieron su historia.
La vivieron.
Se casaron rodeadas de sus hijos y de unas pocas personas queridas, recogieron flores, asaron malvaviscos y volvieron a casa siendo esposas sin contárselo al mundo.
Y más de un año después han decidido compartirla.
Porque una cosa no excluye la otra.
Puedes proteger lo que es tuyo y, cuando estés preparada, dejar que tu felicidad también se convierta en referente para alguien más.
Y ahora sí podemos decirlo correctamente:
Sophia Bush y Ashlyn Harris ya no son novias.
Son mujer y mujer.

