Hace apenas un año, miles de personas salieron a las calles de Budapest desafiando una prohibición. Marcharon con miedo, sabiendo que podían ser multadas o incluso identificadas por participar en el Orgullo. Y aun así fueron. Más de 300.000 personas convirtieron aquella manifestación en una de las mayores demostraciones de dignidad que ha vivido Europa en los últimos años.
Este verano la historia ha sido muy diferente.
Por primera vez tras la salida del Gobierno de Viktor Orbán, Budapest ha celebrado un Orgullo legal, multitudinario y profundamente emocionante. Las calles volvieron a llenarse de banderas arcoíris, música, besos y familias. Lo que hace apenas un año era una protesta se ha convertido en una celebración de la libertad.
Y precisamente esa es la ciudad que vamos a descubrir juntas.
Porque nuestro próximo MíraLES Viajes será durante el puente de octubre (del 9 al 12 de octubre) y ya podemos decir una cosa: ¡nos quedan las últimas plazas!
Después del éxito absoluto de Tailandia —que se agotó en tiempo récord— volvemos con una escapada europea que tiene absolutamente todo.
Budapest es una ciudad que parece diseñada para pasearla despacio. A un lado del Danubio está la elegante Pest; al otro, la histórica Buda. Entre ambas, algunos de los rincones más bonitos del continente.
Dormiremos en el espectacular Mystery Hotel Budapest, un hotel de cinco estrellas que parece sacado de una película, con una decoración inspirada en palacios históricos y terrazas increíbles.
Durante cuatro días recorreremos los lugares imprescindibles de la ciudad. Pasearemos frente al impresionante Parlamento húngaro, caminaremos junto al Danubio hasta el emocionante monumento de los Zapatos, cruzaremos el Puente de las Cadenas para descubrir el Castillo de Buda, la Iglesia de Matías y el Bastión de los Pescadores, probablemente el mejor mirador de toda Budapest.
También nos perderemos por el famoso Barrio Judío, cenaremos entre sus calles llenas de ambiente y descubriremos los míticos ruin bars, esos bares construidos en antiguos edificios abandonados que se han convertido en uno de los símbolos de la ciudad.
Pero no todo será turismo.
Habrá tiempo para hacer algo que toda persona debería vivir al menos una vez: relajarse durante una mañana en las legendarias Termas Széchenyi, disfrutando de sus piscinas termales al aire libre mientras el otoño empieza a teñir de dorado los árboles de Budapest.
Y también escaparemos a Szentendre, uno de los pueblos más bonitos de Hungría, lleno de calles adoquinadas, galerías de arte, cafeterías y pequeñas tiendas donde parece que el tiempo pasa mucho más despacio.
Como siempre ocurre en los viajes de MíraLES, el destino es solo una parte de la experiencia. La otra son las mujeres que viajan contigo.
Las conversaciones durante las cenas, las amistades que nacen sin buscarlas, las risas caminando por una ciudad desconocida, los cafés improvisados frente al Danubio, las fotos que terminan siendo recuerdos para toda la vida.
Y quizá este viaje tenga además un pequeño simbolismo.
Visitar Budapest pocos meses después de que la ciudad haya vuelto a celebrar un Orgullo en libertad tiene algo profundamente emocionante. Durante años, Hungría fue noticia por sus políticas contra el colectivo LGTBI+, impulsadas por el Gobierno de Viktor Orbán. Este año, tras el cambio político, el ambiente ha cambiado radicalmente y el Orgullo ha vuelto a celebrarse con autorización policial y un ambiente mucho más esperanzador, aunque muchas de las leyes restrictivas siguen pendientes de ser derogadas.
Viajar también es eso.
Conocer ciudades que cambian.
Estar presentes cuando la historia empieza a escribirse de otra manera.
Si llevabas tiempo pensando en viajar con nosotras, quizá Budapest sea el momento perfecto.
Y, si algo hemos aprendido después del sold out de Tailandia… es que las aventuras de MíraLES vuelan mucho más rápido de lo que imaginamos.
