Céline Sciamma y Adèle Haenel están cambiando el cine francés
La película lésbica de 2019 ha sido sin duda Retrato de una mujer en llamas. Yo también me atrevería a decir que ha sido la película de 2019, sin necesidad de apelativo.
Pocos saben que Céline Sciamma, la guionista y directora, escribió el papel protagonista (Héloise) para su chica, Adéle Haenel. Cada escena está pensada para ella, hasta el color del vestido que será el eje principal de la película, su diseño, etc. Céline es de esas directoras que controlan todo y pule cada imagen y cada texto a medida. Esta vez ha viajado a la Bretaña del siglo XVIII, retratada con absoluta fidelidad. El resultado ha sido una película impecable donde no hay un solo plano que desechar. Un film que mantiene la tensión, la pasión y la profundad hasta su magnífica y poderosa última escena (no haremos Spoilers aunque ganas no nos faltan). Mejor guión en Cannes y actualmente nominada a los Globos de Oro, a los Goya, a los Gaudí y un largo etcétera. Iba a ser la apuesta francesa para los Oscar, pero se quedó justo por detrás de Los miserables (un error, en mi opinión).
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Pero lo que más ha impactado de la película es la interpretación de sus protagonistas, tanto Céline como Valeria Golino. No hay duda de que Céline pensó en Adéle para el personaje; quien la vea no tendrá duda de que nadie más podría habitarlo de una forma tan real.
Céline y Adéle son pareja, –Adéle lo dejó claro cuando subió en 2014 a recoger un Premio César y se lo dedicó. “A Céline, porque la quiero“.
Cinco años después estas mujeres están revolucionando de la mano el cine francés. Con películas como Tomboy o Retrato de una mujer en llamas, Céline ha sacado al cine lésbico francés de su guetto y su ostracismo para elevarlo a la categoría máxima y hacerse con los premios más importantes del cine a nivel internacional. Algo que ha cambiado la mirada del público francés, desgraciadamente bastante homófobo -recordemos que Francia es de los pocos países donde miles de personas salieron a la calle para protestar contra el matrimonio igualitario-. Por su parte Céline se ha convertido en la actriz del momento y no hay película de peso que no cuente con ella. La actriz acaba de decidirse a denunciar a su acosador cuando tenía tan solo 12 años, y él, el director Christophe Ruggia, 36, en una Francia donde el Me Too ha sufrido una inmensa burla y confrontación por parte de personalidades importantes como Catherine Denueve.
En contra de lo que se pudiera esperar, toda Francia se ha postrado ante el innegable talento de estas dos mujeres y su reconocimiento es también nuestro, pues se han convertido en uno de los principales referentes LGTB del país.
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