La maldad humana
“¡Soy feliz!”, me dije al levantarme. Y entonces sonreí. Sonreí al mundo con una sonrisa impasible y orgullosa. Con una sonrisa hipócrita y quimérica, porque sabía que no era cierto. […]
“¡Soy feliz!”, me dije al levantarme. Y entonces sonreí. Sonreí al mundo con una sonrisa impasible y orgullosa. Con una sonrisa hipócrita y quimérica, porque sabía que no era cierto. […]
Hoy empieza el 2011, las campanadas han sonado y con ellas hemos dejado atrás un año lleno de ilusiones, emociones, deseos y propósitos (cumplidos o abandonados), los cuales hoy reemplazamos
“¡Maricón! ¡Bollera! ¡Lamecoños!”, gritos que resuenan en las cabezas de muchos estudiantes en el día a día de sus vidas en el instituto. Quizás no lo haya sufrido en mi
―Hola, me llamo Gloria y soy bisexual. —Bienvenida, Gloria. ¡Te queremos! Otra vez la misma pesadilla… Claro, es normal que siendo una viciosa, pervertida y promiscua acabe soñando con que
Buscamos el amor, por aquí y por allí. Pensamos que lo hemos encontrado, pero con el tiempo nos damos cuenta de que todo era un engaño; nos decepcionamos una,
Se supone que a estas alturas del siglo XXI la mentalidad ha cambiado y nos hemos vuelto más tolerantes, además de haber cambiado los valores, pero… ¿realmente es así? Muchos
Tenía catorce años cuando me empecé a aceptar tal y como era. Hasta entonces, creo que ni yo misma me había dado cuenta de que me gustaban las chicas. La