Sarah Paulson es una de nuestras actrices preferidas, y la protagonista de una de las historias de amor más bonitas y sólidas de Hollywood, por la relación que mantiene hace diez años con la actriz Holland Taylor. Sarah es también la reina del universo Ryan Murphy, profundamente camaleónica, nos ha hecho temblar, llorar y aplaudir en American Horror Story, RatRatched, la nueva serie lésbica que une a Sarah Paulson y Cynthia Nixonched o Impeachment, y ahora vuelve a unirse al creador con quien más química creativa tiene.
Paulson no solo protagoniza All’s Fair, la nueva serie de Murphy para Hulu, ni solo se prepara para aparecer en la temporada 13 de American Horror Story; ahora también se ha confirmado que formará parte de la cuarta entrega de la exitosa antología Monstruos, de Netflix, que esta vez girará en torno a Lizzie Borden… y a otras mujeres asesinas que marcaron la historia criminal de Estados Unidos.
Y entre ellas, Paulson dará vida a una figura tan fascinante como perturbadora: Aileen Wuornos, la asesina en serie que inspiró la película Monster (2003), por la que Charlize Theron ganó el Óscar.
¿Quién fue Aileen Wuornos?
Aileen Carol Wuornos nació en 1956 en Michigan y creció en un entorno de violencia, abandono y abuso. A los 14 años dio a luz a un hijo que fue dado en adopción y poco después fue expulsada de su casa.
Durante años sobrevivió ejerciendo la prostitución en las carreteras de Florida, hasta que entre 1989 y 1990 asesinó a siete hombres. Wuornos alegó defensa propia, asegurando que los hombres habían intentado violarla. Fue condenada a seis penas de muerte y finalmente ejecutada en 2002.
Su historia, cargada de trauma, marginalidad y rabia, ha sido analizada desde múltiples perspectivas: como la de una víctima convertida en verdugo, como un símbolo del machismo estructural, o como una mente rota por la violencia que la rodeó desde la infancia.
Aileen Wuornos amaba a las mujeres. En 1986 conoció a Tyria Moore en un bar lésbico de Florida y comenzó con ella una relación intensa, de esas que parecen una tabla de salvación. Pero la historia terminó trágicamente: tras el arresto de Wuornos, la policía convenció a Moore para que colaborara en su confesión.
En una llamada telefónica grabada, Wuornos le dijo: “No voy a dejar que vayas a la cárcel. Ty, te quiero. Si tengo que confesarlo todo para evitar que te metas en problemas, lo haré”. Sí, lesbiandrama nivel criminal. Una historia de amor, culpa y sacrificio que ha fascinado a Hollywood durante décadas.

